jueves, 10 de noviembre de 2011

londres I , II

I

Escribo despacio
los momentos
que los dioses me conceden
para restituirlos a la vida
y ofrecerlos
a la misma con ternura.

escribo despacio
los momentos
atrapándolos más a fondo

en el recuerdo.


II


Despacio
llegan
lentos
sueños
de algún recuerdo
sonidos
y la vida
poco a poco
se adueña
de mis gestos.

SUEÑO

Y dice el poeta a su amada:
De qué agua soy cauce,
de qué cauce soy agua.

Y su amada le responde:
Eres el cauce de mi agua,
eres el agua de mi cauce.

domingo, 6 de noviembre de 2011

La luna viajera / La verdad más navegable

• BAJO LA LUNA VIAJERA


• Bajo la luna viajera
• me quité la máscara,
• tuyo era mi rostro,
• ya estaba en casa,
• era mi olvido el que no te encontraba.

• Eras tú el que a ti mismo en mis pies
• urgías al camino,
• eras tú el que a ti mismo
• por mi boca llamabas.



LA VERDAD MÁS NAVEGABLE


De luz en luz,
de sombra en sombra,
de sombra en luz,
de luz en sombra,
con tu amor como astrolabio de misterios,
mis manos lentamente
te han ido desnudando,

y sin vestiduras
te he reconocido uno
en tus innumerables moradas.

jueves, 20 de octubre de 2011

LA ROSA

DEL DAR Y DEL RECIBIR: LA ROSA 2


Al ofrecerse
la rosa recibe en su seno
el más puro rocío
que enamora y fecunda la tierra.

¿Tendrán por eso sus labios ese aroma
que despierta y enamora?

Avena loca

¿Recuerdas?:

Sembramos avena loca,
riberas del Araquil
con nuestro tierno amigo Alfanhuí.

Hoy, como en un soplo,
casi treinta años han pasado,
y siendo fieles a la tradición de nuestra casa,
a orillas del Queiles,
sembramos
como aquella vena loca,
las semillas del dharma.

miércoles, 5 de octubre de 2011

PAUSADO AMOR

PAUSADO AMOR


¡Oh, buen amante!,
bástate mirarme a los ojos,
sonreírme a lo lejos,
acariciar mi mano...

espera, espera que madure,
que te madure en mi cuerpo,
que mis labio aprendan el beso
de tu presencia.

¡Déjame!,
déjame que aprenda sin prisas
el balbuceo de las letras de tu amor
en mi cuerpo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Noche en blanco

NOCHE BLANCA


Larga la espera de la mañana.
Larga y lenta la noche
en que los caballos desensillados
galopan la estepa.

Hoy, en esta noche insomne,
no hay tierras que descubrir,
ni reinos que conquistar,
ni países que estragar,

sólo el páramo,
el páramo silencioso
y el viento que le niega sus pájaros.

Y en esta madrugada,
en esta lenta madrugada,
sólo el ruido de mis pensamientos
me acompaña.